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El plantearse la venta de la compañía no solo está relacionado con la propia compañía. Las motivaciones no sólo son internas, pueden haber otras motivaciones externas a ella que igualmente pueden condicionar su futuro. Hacemos esta distinción porque el planteo de la operación, la cronología, las valoraciones y las prioridades durante las negociaciones pueden ser muy diferentes; en otras palabras todo y vendiendo la misma empresa pueden haber procesos de venta diferentes.
Los socios, accionistas, inversores de una compañía pueden tener motivaciones, decisiones externas a la compañía en especial pueden estar relacionadas con situaciones personales específicas como una jubilación sin descendencia, una situación económica particular, una separación, un conflicto familiar, desinterés por la compañía, herencia de las acciones de la compañía sin interés específico en ella y deseo de transformarla en dinero líquido, … En cualquiera de los casos el factor común es el deseo de desinvertir sin tener una relación directa con la situación concreta de la compañía.Motivaciones internas de la compañía.
Si bien lo habitual, aunque no lógico, es plantearse la venta cuando las cosas van mal lo adecuado es que los socios se planteen la venta cuando estratégicamente se considere conveniente una desinversión y a ser posible cuando la compañía va bien. Uno de los criterios clave de decisión es la rentabilidad de la inversión a largo plazo entendiendo como tal a la relación entre el dinero invertido en la sociedad de una u otra manera frente a los dividendos que esta proporciona más el incremento de valor de la compañía (EVA).
Normalmente esta decisión no se mide en valores absolutos sino como coste de oportunidad de la inversión frente a otras alternativas del mercado. Como ejemplo podemos poner el caso en que los inversores tengan inversiones en dos compañías no relacionadas, una empresa textil en España con fuerte competencia en china, con mercado estable o con posible decrecimiento, con beneficios y una rentabilidad de la inversión del 5% y también dispongan de otra compañía de energías alternativas, sector de fuerte crecimiento con rentabilidad de la inversión del 27%. Muy probablemente una decisión acertada sea vender la primera para invertir lo obtenido en la segunda que posee mayor rentabilidad y porvenir. |